| 08 Abril 2010
Parece que hay atisbos de recuperación. Después de un año de incertidumbre, el mercado del arte y el coleccionismo afronta este ejercicio confiando en que se reactiven las operaciones. Los resultados de las últimas subastas celebradas en Londres, el pasado febrero, inyectaron optimismo a este negocio, superándose las iniciativas previstas en principio: Christie's recaudó 61 millones de euros frente a los 48 que estimaba, y Sotheby's se embolsó 106 millones, frente a los 68 que esperaba. Los precios muestran también cierto alza. “Según el índice internacional Art Price, los precios relativos al primer trimestre de 2010 han descendido un l0%, en comparación con la caída del 30% del pasado año”, recuerda Elisa Hernando, fundadora de Arte Global, consultora que asesora en inversiones de antigüedades. “Estos datos reflejan que los precios se están ajustando poco a poco”, añade. Hernando opina que la crisis ha venido bien para “depurar excesos, ya que ha habido unos años, antes de la recesión, en que se compraba cualquier cosa sin pensar”. Ahora, explica, “las decisiones son más meditadas y sólo se apuesta por valores seguros”. Y ¿cuáles son estas opciones para acertar? “Está funcionando muy bien la obra gráfica de artistas consagrados como Chillida, Tápies, Jaume Plensa o Daniel Canogar”, según Hernando. Considera además la crisis supone una “oportunidad para detectar chollos es decir para comprar piezas a un precio más reducido porque su propietario necesita liquidez”. Se está percibiendo también un cambio de hábitos. “Sigue habiendo compradores, pero éstos adquieren menos piezas y de menos valor. Antes se manejaban volúmenes mayores”, apunta la consultora. José Elías Navarro, del anticuario madrileño Circa 1900, coincide con Hernando en esta apreciación, aunque considera que sigue habiendo temor a la hora invertir en antigüedades. “Se ha infundido un alarmismo exagerado y los compradores siguen teniendo miedo”, resalta. Este galerista madrileño es uno de los asistentes a Almoneda -lo lleva hazas procedentes de160 galerías y anticuarios en esta edición. L.A. Studio es otra de las galerías participantes. Ubicada en el Rastro madrileño y pilotada por los hermanos Carlos y Rubén López, este establecimiento está especializado en mobiliario del siglo XX, otra de las opciones de tendencia en los últimos años. “Se trata de piezas muy cotizadas, sobre todo entre el público más joven”, afirma Carlos López, quien afirma que el perfil de comprador de este tipo de objetos se sitúa entre los 25 y los 40 años. Y es que para este anticuario, el pequeño coleccionismo se rige cada vez más por una cuestión de gusto que por una inversión. “El valor estético es lo primero que se tiene en cuenta en muchas ocasiones”, añade. L.A.Studio trabaja con proveedores de Francia, Italia y Holanda, entre otros mercados, que les buscan las piezas que posteriormente van a recoger. Los hermanos López han notado una bajada de las ventas como consecuencia de la crisis, aunque siguen teniendo clientes, “ya que la sensibilidad y el gusto por las antigüedades crece”, asegura. Los estilos más clásicos, anteriores al XIX, también tienen cabida en Almoneda. La calidad y el valor de los muebles de los siglos XVII y XVIII hacen de estas propuestas una opción segura, tanto para inversores como para los amantes de esta oferta. Sin olvidar las joyas antiguas, en las que se han especializado firmas como Vedòme, Cara y Cruz o Iruretagoyena.



