There are no translations available.

La capital británica es el centro artístico mundial estos días. Además de la feria que ayer abrió sus puertas, las casas de subastas toman el pulso a un mercado que los expertos creen recuperado y que goza de buena salud.

El mercado del arte calienta motores estos días en Londres. Frieze Art Fair, la feria de arte contemporáneo que abrió ayer sus puertas hasta el día 17 será el termómetro que tome la temperatura al sector. Con ella arranca la temporada de grandes ferias internacionales. Las 173 galerías participantes –16 españolas– cuentan con piezas cuyo valor estimado ronda la nada desdeñable cifra de 270 millones de euros. A ello Aurora Zubillaga, consejera delegada de Sotheby’s España, añade que “es un buen momento para que los grandes coleccionistas tomen el pulso a lo que va a ocurrir en los meses venideros”.

Pero Frieze, que, según la directora de la consultora Arte Global, Elisa Hernando, “se está consolidando, no sólo por la calidad de las galerías y sus propuestas, sino también porque atrae a los mejores coleccionistas del mundo como Steven Cohen, que asiste por primera vez” no es el único medidor.

Las casas de subastas

Las subastas de casas como Philip de Pury, cuyas ventas esta semana alcanzaron 6,6 millones de libras, siendo el estimado entre 5 y 8 millones de libras; Sotheby’s, que hoy celebrará sus pujas de arte italiano y contemporáneo, en las que se pondrán a la venta obras de Jerry Hall, modelo y ex mujer del líder de The Rolling Stones; y Christie’s, cuyas estimaciones para ayer rondaban los 30 millones de libras, y en la que la pieza de Damien Hirst I am become death, shatterer of worlds, era uno de los platos fuertes, que, sin embargo no alcanzó las estimaciones al venderse por 2,46 millones de euros, certificarán si la salud del arte es buena o aún sigue en estado de recuperación.

Como destaca Hernando, de Arte Global, “después de una contracción del 42,8% entre el 2008-2009, el precio del mercado del arte contemporáneo ha aumentado un 5,4% durante la primera mitad de 2010. Nos estamos recuperando, pero todavía no hemos alcanzado los niveles del periodo 2005-2007”. Nueva York y Londres son las principales plazas en las que los coleccionistas, sobre todo, procedentes de Estados Unidos, Suiza, Reino Unido y países emergentes como China o Brasil adquieren sus piezas. A ellos se suman otros territorios, como México, añade Juan Várez, director general de Christie´s Ibérica. “El fenómeno de los nacionalismos, de artistas apoyados por compradores de su propio país ha sido muy importante. Un tiempo en el que los coleccionistas europeos y estadounidenses no han dejado de adquirir piezas y en el que han surgido otros nuevos, como el de los países emergentes”. Quien compra sigue siendo el coleccionista tradicional. “Ha salido mucho especulador que lo único que hacía era hinchar los precios”, destaca Hernando, de Arte Global.

Zubillaga, de Sotheby’s, se muestra más optimista y destaca que “el estado del mercado de las subasta se encuentra saludable, y estamos encontrando que se venden muy bien las obras buenas de colecciones privadas con estimaciones ajustadas. Las obras del mercado medio bajo son las que en estos momentos no encuentran una salida tan fácil”. La misma opinión comparte Juan Várez, director general de Christie´s Ibérica, quien añade que “la recuperación lenta y gradual de 2009 se ha consagrado en 2010. El mercado está siempre que ofrezcas muy buenas piezas, incluso para esos casos se encuentra mejor que en años previos. Lo cierto es que la gente ahora ya no arriesga tanto. Antes se compraba por impulso, y ahora se compra con cabeza”.

Algunos récords de ventas alcanzados en el primer semestre de este año lo certifican. Piezas como L’homme qui marche I (El hombre que camina), de Giacometti, fue vendida en Sotheby’s en febrero por 75,5 millones de euros, estableciendo un nuevo récord para una obra de arte en una puja. Pero tres meses más tarde, Desnudo, hojas verdes y busto, de Pablo Picasso, subastado por Christie’s batió este récord al llegar a los 81,9 millones de euros.

Mientras Londres calienta estos días los motores del mercado del arte, las subastas de Nueva York, que se celebrarán en noviembre serán la gran prueba de fuego.

Add your comment

Your name:
Subject:
Comment: